Adhesión de Croacia a la UE y Cambios en el Comercio Regional

Croacia se encuentra muy bien encaminada para convertirse en el Estado miembro número 28 de la Unión Europea (UE). Después de siete años de negociaciones extensivas de entrada, este país de 4.3 millones de personas ha aceptado en su totalidad las demandas Europeas, y hasta ahora, 12 Estados miembro han ratificado el Tratado de Adhesión. La adhesión Croata a la UE en Julio de 2013 traerá consigo muchos cambios políticos, institucionales y económicos a su estructura interna, así como a sus relaciones regionales.

El Camino a la Adhesión

Uno de los retos que las negociaciones de entrada han puesto sobre la administración Croata, fue una cooperación políticamente sensible con el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY), completada por el país con la aprehensión del General Ante Gotovina, acusado de crímenes de guerra por el TPIY. EL gobierno Croata también tuvo que lidiar con un profundo problema  de corrupción política, llegando al punto de acusar y arrestar al ex-Primer Ministro Ivo Sanader. Muchas otras demandas fueron puestas sobre la administración Croata, y el proceso de negociación abrió 33 capítulos que necesitaban ser implementados. Estos ambiciosos capítulos cubren desde la estandarización legal e institucional del libre traslado de bienes, trabajadores y capital, hasta cambios en sistemas social, jurídico y ambiental. Una implementación más profunda de estas reformas, dejará un profundo impacto en los arreglos institucionales croatas. Sin embargo, la adhesión a la UE también producirá un número de importantes consecuencias económicas que ciertamente resonarán en la región Balcánica. A pesar de la guerra que desintegró políticamente a Yugoslavia, Croacia y sus vecinos están profundamente integrados en materia económica. Debido a un tratamiento preferencial mutuo dentro del Acuerdo Centroeuropeo de Libre Cambio (CEFTA por sus siglas en inglés), el intercambio entre Croacia y Bosnia y Herzegovina (BiH), por ejemplo, alcanzó los 1.5 mil millones de euros en el 2010, haciendo de BiH el segundo importador más grande de bienes Croatas (11% de sus exportaciones). Esto nos dice que Bosnia y Herzegovina, y otros países de la región, ciertamente necesitarán ajustar sus patrones de intercambio, y la entrada de Croacia afectará a sus exportadores y productores.

Fondos Estructurales y Beneficios Inmediatos

Uno de los efectos inmediatos más importantes para la economía Croata, es el acceso al Fondo de Cohesión de la Unión Europea, que proveerán alrededor de 690 millones de euros en los primeros seis meses de la membresía Croata, y durante el primer año, el país será un receptor neto de recursos de la UE. Estos fondos serán usados para co-financiar varios proyectos, y la participación del gobierno Croata en ellos deberá abarcar entre el 15 al 25 por ciento.  Temores de que el gobierno no será capaz de co-financiar los proyectos fueron desechados –por lo menos brevemente- por la reciente mejoría en el crédito Croata según los pronósticos. La Agencia Fitch revisó positivamente el pronóstico Croata de negativo a estable debido al progreso fiscal, causando consecuentemente un descenso en los costos del país por los préstamos.

Libre Movimiento de Bienes, Trabajadores y Capital

Otro argumento usado por los proponentes de la adhesión a la UE, es el hecho de que los negocios Croatas ganarán un acceso vital al mercado interno de la Unión Europea, de más de 500 millones de personas. Croacia está ya bien integrada con los términos económicos de la UE, y el intercambio con países Europeos asciende a  alrededor del 61% de las exportaciones Croatas, y el 60% de sus importaciones. Además del acceso al mercado, el libre tránsito de trabajadores permitirá a mucha gente de Croacia encontrar mejores oportunidades de trabajo en igualdad de condiciones que los trabajadores domésticos de la UE. Esto, por supuesto, podría llevar a una severa fuga de cerebros.

La Agricultura en Problemas

Por otro lado, la membresía de la UE traerá dificultades para algunos productores al tener que enfrentar una competencia mucho más fuerte por parte de otros países de la Unión Europea, así como estrictas medidas de estandarización para entrar al mercado. Ya existe el temor de que la industria siderúrgica y la de construcción naval sufrirán enormemente, dado que los subsidios directos por parte del Estado, están en contra de la ley de competencia de la UE, y deberán ser eliminados. Otra industria que podría terminar considerablemente afectada a corto plazo, es la de agricultura. Además de protestar en contra de la pérdida de autonomía sobre la creación de políticas agriculturales, los granjeros Croatas se han quejado también de que sus productos enfrentarán una fuerte discriminación, y no serán capaces de competir con la ola de productos de la UE. Aunque habrá alrededor de 670 millones de euros en los fondos Europeos dedicados a subsidios directos y desarrollo rural en Croacia, la previa baja utilización de los llamados fondos agriculturales del IPARD (sólo el 7%) indica problemas potenciales en el subsidio de granjeros con dinero de la UE. Después de los próximos diez años, su participación en los fondos de la UE en subsidios directos y desarrollo rural crecerán del 25% al 100%, y el gobierno Croata está apresuradamente tratando de incrementar la conciencia y conocimiento sobre la proposición escrita de proyectos, y los fondos de la UE en general.

Cambios Regionales en el Comercio

Como ya lo he hecho notar, el CEFTA (firmado por Albania, Bosnia y Herzegovina, Croacia, Macedonia, Moldavia, Montenegro, Serbia y UNMINK en nombre de Kosovo) juega un enorme papel en el comercio regional. Sin embargo, Croacia está obligada a abolir este acuerdo después del primero de Julio del 2013, al tener que introducir el llamado “Common External Tariff”  hacia los países no-UE. Esto impactará considerablemente los patrones regionales de comercio. La exportación croata de bienes industriales a BiH (que constituyen alrededor del 60% del total) permanecerá sin cambios. Por otro lado, el precio de la carne Croata, frutas, verduras y productos lácteos crecerán bruscamente en BiH debido al cambio en el régimen de tarifas. En lugar del CEFTA, Bosnia aplicará tarifas más altas que sostiene para toda la Unión Europea. En el caso de las exportaciones Bosníacas a Croacia, un incremento en las tarifas es esperado para cuatro tipos de productos: carne, azúcar, vino y pescado. Sin embargo, las exportaciones Bosníacas a la Unión Europea están profundamente reguladas, y estrictas reglas de estandarización son aplicadas, lo que, efectivamente, volverá muchos de sus productos “inexportables”.  Además, negociaciones recientes entre BiH y Croacia concluyeron que sólo habrá dos fronteras oficiales de cruce de exportaciones, y esto incrementará los costos de transportación para muchos productores Bosníacos, bajando la competitividad de sus productos en el mercado Croata.

¿Serbia Toma el Control?

El vacío en el remanente mercado doméstico del CEFTA, causado por los encarecidos precios de los productos Croatas, podría ser fácilmente satisfecho con productos Serbios. Dicho país muy probablemente tomará el liderazgo en el CEFTA, y será capaz de vender sus productos con trato preferencial no sólo a otros miembros del CEFTA (aunque limitado por cuotas), sino también a Croacia, al no haber límites cuantitativos para el comercio con la Unión Europea. Un reciente incremento de inversiones Serbias en Bosnia y otros países de la región, indica que los productores Serbios (especialmente en la industria alimenticia y de lácteos) se están posicionando para tomar el control del mercado. Otro ejemplo de los efectos colaterales positivos para Serbia, es la industria del tabaco. El país ha estado importando alrededor del 32% de sus cigarros desde Croacia, y su industria doméstica muy probablemente recibirá un nuevo ímpetu al ser la tarifa de importación –actualmente en 57.6%- desde la Unión Europea bastante alta. En adición a lo anterior, existen también indicadores de que ciertos productores de Croacia moverán sus fábricas a otros países del CEFTA para preservar el estatus preferencial dentro de la zona de intercambio.

Conclusión

Hay muchos aspectos positivos en la adhesión de Croacia a la UE. Ésta ha sido una meta estratégica de dicho país los últimos 10 años, y ciertamente forjará su futuro dentro de la Unión. Por otro lado, el momento en la historia en que está sucediendo, no parece ser tan complaciente. La eurozona está en crisis, y la tambaleante economía global hará indudablemente más difícil para Croacia hacer frente a todas las demandas. Además, su entrada cambiará los patrones de intercambio regional, y podría provocar problemas en ciertas industrias de los países vecinos. Sin embargo, Croacia muy probablemente permanecerá profundamente integrada a la región, y proveerá una inmensamente útil guía, consejo y apoyo a los otros países Balcánicos en su camino a la Unión Europea.

Autor: Marko Radovanović

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